miércoles, 24 de diciembre de 2008

Ausencia






Quinto día de desconsuelo, de desconsuelo hiriente. Para terminar ya de pensar en mi padre muerto, quiero recordarle vivo, vivo y reconfortante. Hoy he mirado fotos suyas. Son también una manera de forzar de alguna manera un encuentro fisico. Esta mañana he pasado frente al inmenso socavón, en mitad de la Gran Vía madrileña, donde estuvo el banco en el que trabajó gran parte de su vida. Por momentos las lagrimas como a punto -inminencia de los recuerdos. Lloriqueo angustioso que no termina de producirse. Días esenciales para mí, en los que el sufrimiento me ha suavizado el nihilismo. Días que están siendo un páramo de nada. Me alegra saberlo y me duele.
Era un hombre energético, no había entrado en la ancianidad ni en la decadencia física, estaba confiado y no pudo practicar el aprendizaje de la despedida.
Con tu perdida, papá, hemos perdido un panorama, un paisaje que nos alentaba cada verano, una extensión de nuestra memoria.
Quiero dar las gracias a todos los que han estado junto a mi familia. El comportamiento de mis tíos y primos maternos es algo que nunca olvidaré. GRACIAS.

Papá: fuiste un complice de la vida.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Bella del Señor


"Oh comienzos, dos desconocidos de repente maravillosamente se conocen, labios afanosos, lenguas temerarias, lenguas nunca saciadas, lenguas que se buscan y confunden, lenguas en combate, mezcladas en tierno odio, santo trabajo del hombre y de la mujer, jugos de las bocas, bocas que se alimentan mutuamente, alimento de juventud, lenguas mezcladas en imposible querer, miradas, éxtasis, vivas sonrisas de dos mortales, húmedos balbuceos, tuteos, besos de niño, inocentes besos en las comisuras, contactos renovados, súbitas busquedas salvajes, jugos intercambiados, toma, dame, dame más, lágrimas de felicidad, lágrimas bebidas, amor reclamado, amor reiterado, maravillosa monotonía..."

¿Cómo este espléndido veterano pudo parir una historia de amor tan increible, joven, caracoleante, apasionada y, al mismo tiempo infausta, despiadada, desesperanzada, imposible?
Solal el guapo judio de Cefalonia, subsecretario de las Naciones Unidas, que se embelesa de una mujer casada, la primorosa Ariane, a la que corteja durante medio libro hasta que abandona a su marido.
El amor a puerta cerrada, lo sublime a chorro incesante.
Gracias Albert Cohen.

jueves, 6 de noviembre de 2008

El secreto es ser capaz de disfrutarlo


Resulta curioso que Séneca figure tan frecuentemente en las citas. Mi maestro dijo de él que era un cero como pensador, vamos un fracasado en el nuevo frente de la materia gris, empero, es preciso reconocer que como comentador y vendedor de ideas es imbatible.

Querida S : Permíteme no ocultarte que sé que te pongo cachonda (espero no cometer una infidencia). Eso se sabía desde el principio y, milagro de algunas relaciones, se mantiene e incluso incrementa con el tiempo. Me miras el paquete en cualquier sitio, como se miran los muslos del amado. Sabes que me gustan las emociones fuertes, las emociones que te sacuden, también la literatura que te sacude, como se sacude uno el miembro cuando se pone gordo y poderoso... Pensaba en Dennis Cooper, tan obsesionante como Sade y tan poco convencional como solo pueden serlo algunos. Sé que me ayudas a parecer un buen amante, y ya, ya sé que en esto también soy absolutamente realista (¿tal vez podria enviar un globo a la luna hinchado con mis vanidosos suspiros?). Querida S: siempre supe que eras la mejor y tú supiste que continuamente me gusta arder y quemar. El rescoldo de la pasión, la sensación grata de momentos que vivimos juntos y que importan, la idea hecha sentimiento de "que la vida fuese una sensación de instantes que nunca se consumiese" ¿Byron? Que bien me conoces. Me encanta gozar contigo y sabes que me pone cachondo ponerte cachonda.

viernes, 1 de agosto de 2008

Ojalá cocinaras como follas (suele mentirme)




Se sabe capaz de todo, poderosa, lo que no le interesa ni lo ve, y la vida que ha tejido a su alrededor, a pesar de los contratiempos, le queda pequeña. Está en una metamorfosis esplendorosa. Le ha tomado el pulso al mundo y se da cuenta que su apetito puede con todo, basta con que se lo proponga. Siempre piensa en el gran salto, en cuando será el momento. Está convencida que si lo da será más feliz pero no será más infeliz si no lo da. ¿Viene la felicidad por ahí? Es un placer verla caminar, verla mirar, observarla mientras está sentada y charla con las cazitas girls... Y es que ese esplendor femenino nos habla de una visión apasionada de la vida, cuando nada se mide en términos de nada que no sea la vida en estado puro y sin ataduras.
En cualquier caso al que ama le da igual. Está dispuesto a renunciar a todo, salvo a la adoración de lo amado. Una mirada a la mirada de alguien que mira al amado nos ofrece una mirada plena, entregada. Ingenio, inteligencia, viveza, curiosidad.
Y llegados a este punto nos preguntamos; ¿cual es la respuesta? Ninguna, no hay solución porque no hay problema.

jueves, 12 de junio de 2008

Supertotal


Gasta mariposeo ingrávido y retador. Esta preciosa tiene un encanto universal que la hace única, con gracia serpentina y mirada prometedora, el caminar onduloso y la sonrisa feliz, el pelo superlimpio siempre y un mohín cachondo y burbujeante. A veces un poquito empachosa pero a la hora de explicarse menuda es. Todo en ella y toda ella es una hoguera intensa. Sus gestos cada vez menos infantiles florecen entre céfiros y ya se adivina que será como una rosa de Alejandría en los jardines de tierras cálidas. Y es tal el poderío que desprende esta niña que aún respiro el perfume que su exquisito caminar esparcía esta tarde antes de ejecutar el primero de sus triples mortales sin tirabuzón, y digo sin tirabuzón porque fueron sobre suelo y porque su madre que también es su estilista le había recogido el pelo en un fantástico moño.

lunes, 2 de junio de 2008

Adios


En un balneario de Biarritz y comiendo chocolatinas, al menos sería una muerte dulce, tuvo Christian Dior un infarto mortal. Posiblemente el primer lance sensacionalista en el mundo de la moda: noticia de portada, muerte en la cumbre de la gloria. Y a partir de ahí la primera alteración en el poderio de la industria. El cetro fue a parar en la mano derecha del difunto, un joven Yves Saint-Laurent que con apenas veintidos años creó su primera colección donde presentó la famosa silueta triangular conocida como trapecio. Es espléndida la foto en la que el sucesor recibe el aplauso de la calle. La gente celebra ese triunfo como propio. No en vano era la continuidad para una de las industrias más productivas de Francia. Solo el joven diseñador y su mentor Pierre Bergé sabian lo que sucedía en el backstage con los problemas derivados por la proximidad de la guerra contra Argelia -origen de Saint-Laurent- y la decisión del estado francés de que todos los jóvenes en edad de servir a la patria cooperaran en la lucha. Para sacarle de ese infierno Bergé recurrió al tratamiento con electro-shock que, paradójicamente, parece que lo volvió realmente loco. La solución para restablecer el equilibrio entre la realidad y la enajenación fueron los somniferos. Saint-Laurent, como antes Chanel, pasó a formar parte de los drogadictos aceptados por el establishment. A su vuelta Dior se negó a a coger al heredero maldito. Bergé y Saint- Laurent unidos contra el mundo consiguieron el capital suficiente para crear una linea de ropa con el nombre del diseñador.
En los setenta Yves Saint- Laurent se convirtió en el Señor del pret à porter con tiendas en Europa y América. Fue venerado por el cine, el teatro y la literatura. Y encabezó la industria de la publicidad al posar desnudo para su primera fragancia masculina y que provoco un gran debate. En sus andanzas neoyorkinas junto a Andy Warhol conoció y se inspiró en el look de las drag queens super underground. Drag que se vestian como Joan Crawford y Rosalind Russell reynas gays de esa época. Al dar forma a ese conjunto de uniformes, plataformas, hombreras, trajes cruzados y faldas tubo, la reacción inicial fue de escándalosa repulsa. Pero el efecto de la polémica en la moda siempre reporta beneficios a medio plazo. Saint-Laurent consiguió un éxito importante. Se había adelantado, había creado tendencia, iniciaba los años de su reinado.
En los ochenta peleó cuerpo a cuerpo con Karl Lagerfeld que acababa de aterrizar en la casa Chanel y con la popularidad de Jean Paul Gaultier y Christian Lacroix. Mientras Saint-Laurent mezclaba colores y dibujaba palomas cubistas en las mangas de trajes espectaculares su relación personal con la demencia progresaba al mismo ritmo que el consumo de drogas para controlarla. El trastorno empezó a marcar sus colecciones y el anquilosamiento creativo amenazaba cada esquina del imperio YSL. En el 2002 anunció su retirada definitiva de las pasarelas.
Se puede hablar de la moda con entusiasmo, pero sin exagerar; y sobre todo sin poesía, sin literatura. Un vestido no es ni una tragedia ni un cuadro; es una encantadora y efímera creación, no una obra de arte eterna. La moda tiene que morir, y deprisa, para que el comercio pueda vivir.
Esta madrugada, YSL, se ha retirado de la pasarela de la vida.

jueves, 10 de enero de 2008

Gestos


Las mujeres no adivinan a los hombres, los sienten. Perciben a distancia los deseos que inspiran. El fluir de la sangre, las pulsaciones del corazón se les revelan por la impresión de la mirada, o incluso sin mirar, por la pura influencia de la corriente magnética. La turbación interna que observan anula, en general, a sus ojos a quien la experimenta. Está conquistado, no merece la pena hacerle caso. Inmediatamente ponen en juego contra él las armas de su coqueteria. Pero si en otro no sienten ninguna turbación, ningún desorden interior, si la admiración o el deseo no mueven en él ninguna fibra de su jeta, se derramarán dulcemente hasta que por un gesto de la cabeza, por una mirada, por un no se qué sin nombre hayan hecho aparecer los signos secretos que atestiguan un desorden íntimo.
Nada hay peor que no saber mantener la naturalidad. Esto es normalmente lo que impresiona a la gente, aunque en este caso hablaba de mujeres,. Los hombres que se contorsionan por ser amables, por llamar la atención les ponen de los nervios. Incluso el ingenio por sus esfuerzos manifiestos puede echarlas atrás. Si se sienten observadas, si descubren azoramiento, inmediatamente falsean su carácter. El punto de la perfección es saber poner a una mujer completamente a sus anchas