miércoles, 26 de noviembre de 2008

Bella del Señor


"Oh comienzos, dos desconocidos de repente maravillosamente se conocen, labios afanosos, lenguas temerarias, lenguas nunca saciadas, lenguas que se buscan y confunden, lenguas en combate, mezcladas en tierno odio, santo trabajo del hombre y de la mujer, jugos de las bocas, bocas que se alimentan mutuamente, alimento de juventud, lenguas mezcladas en imposible querer, miradas, éxtasis, vivas sonrisas de dos mortales, húmedos balbuceos, tuteos, besos de niño, inocentes besos en las comisuras, contactos renovados, súbitas busquedas salvajes, jugos intercambiados, toma, dame, dame más, lágrimas de felicidad, lágrimas bebidas, amor reclamado, amor reiterado, maravillosa monotonía..."

¿Cómo este espléndido veterano pudo parir una historia de amor tan increible, joven, caracoleante, apasionada y, al mismo tiempo infausta, despiadada, desesperanzada, imposible?
Solal el guapo judio de Cefalonia, subsecretario de las Naciones Unidas, que se embelesa de una mujer casada, la primorosa Ariane, a la que corteja durante medio libro hasta que abandona a su marido.
El amor a puerta cerrada, lo sublime a chorro incesante.
Gracias Albert Cohen.

jueves, 6 de noviembre de 2008

El secreto es ser capaz de disfrutarlo


Resulta curioso que Séneca figure tan frecuentemente en las citas. Mi maestro dijo de él que era un cero como pensador, vamos un fracasado en el nuevo frente de la materia gris, empero, es preciso reconocer que como comentador y vendedor de ideas es imbatible.

Querida S : Permíteme no ocultarte que sé que te pongo cachonda (espero no cometer una infidencia). Eso se sabía desde el principio y, milagro de algunas relaciones, se mantiene e incluso incrementa con el tiempo. Me miras el paquete en cualquier sitio, como se miran los muslos del amado. Sabes que me gustan las emociones fuertes, las emociones que te sacuden, también la literatura que te sacude, como se sacude uno el miembro cuando se pone gordo y poderoso... Pensaba en Dennis Cooper, tan obsesionante como Sade y tan poco convencional como solo pueden serlo algunos. Sé que me ayudas a parecer un buen amante, y ya, ya sé que en esto también soy absolutamente realista (¿tal vez podria enviar un globo a la luna hinchado con mis vanidosos suspiros?). Querida S: siempre supe que eras la mejor y tú supiste que continuamente me gusta arder y quemar. El rescoldo de la pasión, la sensación grata de momentos que vivimos juntos y que importan, la idea hecha sentimiento de "que la vida fuese una sensación de instantes que nunca se consumiese" ¿Byron? Que bien me conoces. Me encanta gozar contigo y sabes que me pone cachondo ponerte cachonda.