domingo, 23 de septiembre de 2007

Un placer fugaz


IN MEMORIAM

Ya te conocí achacoso,
pero charlabas cabal,
fuiste, sin duda, venial
y, de actitud, generoso.
Puedes marcharte orgulloso
de haber ahormado a tu hechura
la vida dura
con las miserias de posguerra.
Tenue te sea la tierra,
clemente la sepultura.

OVILLEJO

Creo que más bueno que el pan,
Julián,
hoy te tengo bien presente,
de la Fuente,
y aunque no te vuelva a ver,
Peñalver.
Será un auténtico placer;
volver para recordar,
siempre te podre citar,
Julián de la Fuente Peñalver.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Todo fue antes y todo lo que es hoy será después


¿Cómo se mantiene en las almas el fuego sagrado de la admiración hacia aquellos cuyos nombres ha registrado una vez el mañana?

Cuando se produce la revelación de una nueva celebridad un tanto consistente, hay una serie de devotos que, día tras día, mes tras mes, año tras año, y así sucesivamente hasta la entronización completa del nuevo idolo, se encargan de agostar incienso en sus peanas y de depositar en ellas ofrendas y coronas. Pululan los críticos, glosadores, adeptos, apóstoles, discípulos y divulgadores que se imponen el cometido de alimentar la fama del recien llegado usque in aeternum.

Los muertos célebres son muy favorables para la vanidad de los vivos. Cuando se trata de alguna individualidad fuerte que ya en vida ha sido una celebridad, un gran hombre, un genio, enseguida hay dos o tres perros de presa que se cuelgan de los faldones del muerto, saltan sobre él, se apoderan de su recuerdo y gruñen a su alreddor; necesitan esa sombra ilustre para sus fines, es decir para su propia notoriedad. Agarrándose con pies y manos a esa figura, esperan ser arrastrados por ella en su estela luminosa. Pero uno los observa y se queda frío, se pasma, no osa confesárselo, y sobre todo no osa confesárselo a los demás, pero no siente el encandilamiento que esperaba. A veces bosteza consideradamente.

Cuando uno está lo bastante bien dotado como para considerar sin fatuidad que no es un ceporro y que tiene además una facultad para el asombro bastante desarrollada, hay una reflexión que se impone: hay que preguntarse qué ventura ha intervenido para ese continuar admirándonos tras tanto tiempo por las mismas cosas.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Seguro en Italia



Tras la intensa galopada por las praderas dérmicas ella duerme placidamente. Él se levanta y se dirige al jardín, se sienta en la misma silla donde unas horas antes ha charlado con ella mientras tomaban una copa. Enciende un cigarrillo del paquete que ella había dejado sobre la mesa y aspira con suavidad y mirando al fondo, a la oscuridad, invoca al diablo. Éste no se hace de rogar, casí al momento comparece tosiendo entre espirales de humo con toda su parafernalia de fin de semana: aspecto caprino, aguzada perilla, capa negra, risotada estruendosa y pestazo de azufre, y en tono jocoso y filosófico, entre desafiante y deferente, le dice: "Está bien, te desvelaré -pues adivino que es firme y franco tu ansia de conocer - el sentido de la vida; mas, a cambio tu alma ("All of you"), que algo me pertenece ya por perversa e inflamada, será sin falta mía para la infinitud. Palabra de cabrón".
A Tito, el gato de un solo ojo y que siempre ve el vaso medio lleno y que dormitaba -como es norma en él- detrás de una maceta con flores de Bombón, se le pusieron los pelos de punta. Y en su jaula, Calvin, el canario sin plumas que picoteaba con maña un trozo de plátano del postre, también se estremece.
No es sencillo separarse del alma, del principio esencial con el que uno ha recorrido ya un extenso trayecto migratorio de una existencia a otra. (porque es fácil creer en la reencarnación y no tenía dudas de que ya había agostado ("Any other time") diversas y complejas vidas. No obstante esta era una ocasión única para alcanzar la nada y descansar por fin en la gran noche ("no more, chico encantador"), librándose de una vez para simpre del inalterable ciclo cósmico.
(Ahora sonaba "Quién es ese hombre") en la voz del Grande Pavarotti.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Matemáticamente perfecta


Las sensualidad femenina se puede medir con una fórmula matemática.

Por si a alguien albergaba dudas, científicos británicos han venido a confirmar, con pruebas matemáticas, lo que parecía evidente: la actriz hispana Jessica Alba tiene unas proporciones perfectas.

Investigadores de la Universidad de Cambridge han elaborado una fórmula matemática para medir el atractivo sexual femenino y sus posibilidades de contonearse sensualmente, que se basa en la proporción entre la anchura de la cintura y de las caderas.Y han descubierto que la mejor relación cintura-caderas es un 0,7, que es precisamente la que tiene la protagonista de "Los cuatro fantásticos", Jessica Alba.

No seré yo quien desmienta a los señores investigadores de la afamada Universidad, pero, ¿alguno de estos estudiosos del Puente del Cam habrá palpado a la hembra?.