jueves, 11 de octubre de 2007

Filosofando a balonazos

Este pasado verano, el diario El País publicó, en un recuadro en negritas, "El equipo de Javier Marías", el siguiente texto, que reproduzco fielmente:

"El novelista Javier Marías ha hecho una alineación futbolística con los escritores del siglo XX, según sus cualidades literarias. Marías recopiló sus textos sobre fútbol en "Salvajes y sentimentales" (Aguilar). / Portería: Dos que jugaron en su vida en esa posición: Vladimir Nabokov y Albert Camus. / Defensas: Lateral derecho Henry James por ser de largo recorrido. En el centro Dashiel Hammet que parecía un tipo duro. Y defensa izquierdo Malcolm Lowry que al ser bebedor sería uno de esos defensas duros que no dejan pasar a nadie. / Lateral izquierdo. Valle-Inclán, un autor muy vivo con malas pulgas a ratos. / Centro del campo. Tres de largo recorrido: Como trabajador Thomas Mann; como 10 y cerebro del equipo y mente clara y organizadora del juego Marcel Proust, y W. Faulkner que tiene mucho aliento. / Delantera. Jugaríamos con extremos: extremo derecho como siete Joseph Conrad, capaz en pocos metros de crear desconcierto y admiración; delantero centro Thomas Bernhardt porque era muy agresivo; y con el 11, extremo izquierdo, uno de esos jugadores finos y creativos como Lampedusa. / Banquillo. En la portería Camus o Nabokov que se alternarían la titularidad con igual solvencia. Para momentos de crisis no estaría mal Conan Doyle que tendría gran capacidad de juego para el medio campo. Defensa, Raymond Chandler. Y delantera un poeta: W. Yeats".

A mí me resulta ingenioso y gracioso y Marías está dotado de gracia e ingenio para una ocurrencia como esta aunque algunos tiquismisquis critiquen que la mitad de los signos de puntuación estén mal colocados o ausentes.Los tipos de las tildes y la puntuación, esa coma, maestro, esa tilde, Javier. A la mierda, coño, a tomar por retambufa ¡Lo que no perdono es que "El País" no diera tremendo texto en primera página! Me retracto, sí. El haber tenido esta ocurrencia situa a Marías, como ha dicho Lucía Etxebarría de sí misma, en lo alto de la cima, de la cúspide de la cumbre (histórico). ¿A quién, sino a un Marías o a un Umbral, se le podía ocurrir hacer una alineación con escritores y poner a un Thomas Bernhard de delantero centro, aburriendo a su marcador siempre con la misma jugada y siempre saliéndose con la suya?.O a un Valle Inclán de media punta? ¡Buenísimo! Me lo imagino poniéndole una zancadilla a Ronaldo con la barba o cargandole con el hombro donde no acompañaba el brazo… Por supuesto, no han faltado los criticones que afirman que esto es una gilipollez y que si Marías hubiese cambiado a los escritores de puesto o los hubiese sustituido por otros, los del matinal, desde el director hasta el último redactor, igualmente se hubiesen orgasmado. ¡Envidia cochina!
Aquí el Evento

miércoles, 3 de octubre de 2007

Un placer nunca banal


Ella es una verdadera amiga. Comparte y se implica sinceramente en todos los problemas. De ella dependen directamente varias personitas y otros animales que constantemente la reclaman. Saber que puedes contar con ella es ahorrarte un dinero en psicoanalistas. A ella también hay que cuidarla. Es sagaz, sabia y servicial, tres eses añadidas a la Suya. Y a la vez tiene la inmadurez romántica de una adolescente de dieciseis años. Es un espíritu apasionado irremediable. Ese es el secreto de su belleza y de su modo de ser.


*Beso su mano, madame y sueño que es vuestra boca*

(Fritz Rotter)