
Ella es una verdadera amiga. Comparte y se implica sinceramente en todos los problemas. De ella dependen directamente varias personitas y otros animales que constantemente la reclaman. Saber que puedes contar con ella es ahorrarte un dinero en psicoanalistas. A ella también hay que cuidarla. Es sagaz, sabia y servicial, tres eses añadidas a la Suya. Y a la vez tiene la inmadurez romántica de una adolescente de dieciseis años. Es un espíritu apasionado irremediable. Ese es el secreto de su belleza y de su modo de ser.
*Beso su mano, madame y sueño que es vuestra boca*
(Fritz Rotter)
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