jueves, 17 de diciembre de 2009

Providencia





Hay alguien muy especial a quien le basta sonreir para que el universo entero gire en torno a su sonrisa. Como todo el mundo a veces se pone un poco triste, pero su tristeza no es contagiosa, solo su alegría. Y un tramo de la vida ha querido hacerlo junto a mí.
¿ Cómo no voy a considerarme una criatura afortunada ?

1 comentario:

Susana dijo...

La modorrez me dura poco. De hecho vengo emocionada de la exhibición de gimnasia rítmica de María; he descubierto el wiki-wiki!
Tú sí que me contagias y me haces partícipe de tus ganas de vivir. Mujer afortunada soy.